Un intercambio de balas entre un nutrido grupo de extorsionadores y elementos de la Policía de Investigación de la Ciudad de México, generó pánico, desesperación y miedo entre decenas de personas que acudieron a un tianguis de juguetes en la alcaldía Iztacalco de la capital del país, con un saldo de dos hampones muertos, diez detenidos y siete heridos, una de ellas, una pequeña bebé de un año que ahora se debate entre la vida y la muerte.
La balacera se produjo en un horario en el que decenas de personas caminaban por las instalaciones de un tradicional tianguis de juguetes que se pone cada año desde hace décadas para la venta de todo tipo de artículos, por lo que la zona ubicada por la avenida Sur 16 y Rojo Gómez, tenía a mucha gente caminando por las calles.
Extorsionadores atacaron a los agentes
De acuerdo con información recabada en el lugar de los hechos, la balacera se produjo por un operativo organizado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) para inhibir las actividades delictivas en esa colonia, una de las más peligrosas de la alcaldía localizada en el oriente de la Ciudad de México.
Los elementos de investigación llevaban a cabo un recorrido por las calles aledañas al mercado de juguetes, cuando fueron agredidos por varios sujetos, que después se identificaron como extorsionadores, por lo que la gente comenzó a correr despavorida, mientras escuchaba los impactos de bala, lamentablemente, una de esas balas alcanzó a una bebé de tan sólo unos meses de edad.
Mientras que dos de los agresores fueron abatidos por elementos policiacos, diez más fueron asegurados, así como dos armas de fuego, y seis personas que fueron alcanzadas por las balas fueron trasladadas de emergencia a hospitales de la zona, en tanto, la menor fue llevada a un hospital pediátrico para s atención.
El secretario de seguridad ciudadana, Pablo Vázquez, informó a través de su cuenta de Twitter, los pormenores de la balacera, en tanto, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), lleva a cabo las investigaciones para deslindar responsabilidades del lamentable hecho en pleno inicio de año nuevo.